Cómo funciona un purificador de agua y qué es el agua filtrada
Un purificador de agua permite tratar el agua de red mediante diferentes etapas de filtración antes de su consumo. Conocer cómo funciona ayuda a entender qué es el agua filtrada, qué elementos puede reducir cada sistema y qué tecnología resulta más adecuada para cada necesidad.
Tabla de contenidos
Qué es un purificador de agua y para qué sirve
Un purificador de agua es un equipo diseñado para tratar el agua mediante uno o varios sistemas de filtración. Normalmente se conecta al suministro de agua y hace pasar el caudal por diferentes medios filtrantes antes de llevarlo hasta el grifo o punto de dispensación.
Dependiendo de la tecnología utilizada, el tratamiento puede centrarse en retener partículas y sedimentos, reducir el cloro o determinados compuestos que influyen en el olor y el sabor, o incorporar procesos de filtración más avanzados. Por eso, no todos los purificadores actúan de la misma forma ni ofrecen exactamente el mismo resultado.
El agua filtrada es aquella que ha pasado por uno o varios filtros destinados a retener o reducir determinados elementos presentes en el agua de origen. Sus características finales dependen del tipo de filtro, de la tecnología empleada y de la propia calidad del agua que entra en el sistema.
Cómo funciona un purificador de agua
Aunque existen diferentes tecnologías de purificación, el funcionamiento general parte de un mismo principio: el agua entra en el equipo, atraviesa distintas etapas de tratamiento y llega ya filtrada hasta el punto de consumo. El número de fases y la función de cada una dependen del sistema instalado.
Etapas principales del proceso de filtración
La primera etapa suele retener sedimentos, partículas en suspensión y otros sólidos que llegan con el agua de entrada.
El carbón activado se utiliza habitualmente para reducir cloro y determinados compuestos relacionados con el olor o el sabor del agua.
Dependiendo del equipo pueden intervenir tecnologías como filtración específica, ultrafiltración u ósmosis inversa, entre otras soluciones de tratamiento avanzado.
Una vez completadas las diferentes fases, el agua tratada continúa hasta el grifo, fuente o sistema de dispensación.
Qué sustancias puede reducir un purificador de agua
La capacidad de tratamiento depende directamente de los filtros y de la tecnología incorporada. Por ese motivo, no puede asumirse que todos los purificadores eliminen o reduzcan las mismas sustancias con la misma eficacia.
Los sistemas de prefiltrado pueden retener arena, pequeñas partículas en suspensión y otros sólidos presentes en el agua de entrada.
Los filtros de carbón activado pueden contribuir a reducir el cloro y determinados compuestos que afectan al olor y al sabor del agua.
Los sistemas más avanzados pueden actuar sobre otros elementos presentes en el agua, pero su capacidad dependerá de la tecnología, los filtros y las especificaciones concretas del equipo.
Las características del agua de entrada, el consumo previsto y el tipo de tratamiento deseado determinan qué combinación de filtros resulta más adecuada. Por eso es importante valorar el sistema completo y no únicamente el número de etapas que incorpora.
Tipos de purificadores de agua y sistemas de filtración
No existe un único sistema para tratar el agua. Los purificadores de agua pueden incorporar tecnologías diferentes en función de las características del agua de entrada, el nivel de filtración buscado y el uso que vaya a darse al equipo.
Carbón activado, ultrafiltración y ósmosis inversa
Es uno de los medios filtrantes más utilizados en el tratamiento de agua. Su función puede incluir la reducción del cloro y de determinados compuestos que influyen en el olor y el sabor.
Puede utilizarse de forma independiente o como una etapa dentro de sistemas de purificación más completos.
Filtración y mejora organolépticaLa ultrafiltración utiliza una membrana con poros de tamaño reducido que permite retener determinadas partículas y sustancias presentes en el agua, manteniendo otros componentes disueltos.
Es una tecnología que puede formar parte de sistemas de tratamiento destinados a obtener agua filtrada directamente desde la red.
Filtración mediante membranaLa ósmosis inversa emplea una membrana semipermeable como parte de un proceso de tratamiento más avanzado, capaz de reducir una amplia variedad de sustancias disueltas en el agua.
Su funcionamiento y composición son diferentes a los de un sistema de filtración convencional, por lo que debe seleccionarse en función de la calidad del agua y del resultado que se quiera obtener.
Cuando se utiliza esta tecnología, el agua que ha atravesado el tratamiento se conoce habitualmente como agua osmotizada.
Tratamiento avanzado del aguaLa tecnología más compleja no siempre es la más adecuada. Elegir un sistema de purificación requiere valorar primero las características del agua y las necesidades reales de consumo. En muchos equipos, además, varias de estas tecnologías se combinan dentro de un mismo proceso de tratamiento.
Qué ventajas ofrece el agua filtrada
Filtrar el agua en el propio punto de consumo permite actuar sobre determinadas características del agua de red sin depender exclusivamente del suministro de agua embotellada. Las ventajas concretas dependen del sistema instalado y del tipo de tratamiento que realice.
Sabor, olor y calidad del agua
Algunas sustancias presentes en el agua pueden influir en sus características organolépticas, es decir, en aspectos que percibimos directamente como el sabor y el olor.
Los sistemas que incorporan determinados medios filtrantes, como el carbón activado, pueden reducir el cloro y otros compuestos relacionados con estas características. Los prefiltros, por su parte, permiten retener sedimentos y partículas antes de que el agua continúe por las siguientes etapas del equipo.
El resultado dependerá siempre de la composición del agua de entrada y de la capacidad real de filtración del purificador utilizado.
Menos dependencia del agua embotellada y las garrafas
Cuando el sistema se conecta directamente a la red, el agua se trata en el propio punto de consumo. Esto permite disponer de agua filtrada sin tener que recurrir continuamente a botellas o garrafas para cubrir las necesidades habituales.
En hogares puede simplificar el suministro diario y evitar almacenar envases de agua. En oficinas, comercios y otros espacios profesionales, una fuente o dispensador conectado a red puede además reducir la necesidad de recibir, almacenar y sustituir garrafas de forma periódica.
La capacidad necesaria dependerá del número de usuarios, del consumo previsto y del tipo de instalación, por lo que no todos los entornos requieren el mismo equipo.
Las necesidades de una vivienda no son necesariamente las mismas que las de una oficina, un establecimiento o una empresa con un consumo elevado. Analizar la calidad del agua de entrada, el caudal necesario y el tipo de tratamiento permite seleccionar una solución de purificación adecuada para cada instalación.
Qué tener en cuenta al elegir un purificador de agua
La elección de un purificador de agua no debería basarse únicamente en el número de filtros o en la tecnología que incorpora. Para que el sistema responda a las necesidades reales de cada instalación es necesario valorar tanto las características del agua como el consumo previsto y el mantenimiento que requerirá el equipo.
Calidad del agua, capacidad y tipo de filtración
El primer aspecto que conviene analizar es el agua de entrada. Su dureza, composición, presencia de sedimentos y características como el olor o el sabor ayudan a determinar qué tipo de tratamiento puede resultar más apropiado.
También debe tenerse en cuenta la cantidad de agua que se necesita. Un equipo destinado a una vivienda con pocos usuarios no tiene las mismas exigencias de caudal y capacidad que una fuente de agua instalada en una oficina, un comercio o un espacio con un consumo elevado.
A partir de estos factores puede valorarse qué tecnología de filtración encaja mejor: carbón activado, ultrafiltración, sistemas combinados u otros tratamientos más avanzados cuando las características del agua así lo requieren.
Instalación, filtros y mantenimiento
Antes de elegir un equipo también es importante comprobar cómo se integrará en la instalación existente. Algunos purificadores se colocan bajo el fregadero, mientras que otros forman parte de fuentes o dispensadores conectados directamente a la red de agua.
Los filtros y consumibles requieren sustituciones periódicas para mantener el funcionamiento previsto del sistema. La frecuencia no es idéntica en todos los equipos: depende del tipo de filtro, del volumen de agua tratado, de las condiciones del suministro y de las indicaciones del fabricante.
Por ese motivo, además del rendimiento inicial, conviene valorar la facilidad de mantenimiento, la disponibilidad de recambios y el servicio técnico asociado al purificador.
Los filtros no mantienen indefinidamente la misma capacidad de tratamiento. Respetar los intervalos de sustitución y revisión establecidos para cada equipo ayuda a conservar su funcionamiento y la calidad del agua obtenida.
Preguntas frecuentes sobre purificadores y agua filtrada
Estas son algunas de las dudas más habituales sobre el funcionamiento de los sistemas de filtración y las características del agua obtenida.
¿El agua filtrada es lo mismo que el agua purificada?
Los términos se utilizan a menudo de forma similar, pero no siempre describen exactamente el mismo grado de tratamiento. Agua filtrada indica que el agua ha atravesado uno o varios medios filtrantes, mientras que la purificación puede englobar procesos y tecnologías diferentes. El resultado depende siempre del sistema utilizado.
¿Todos los purificadores de agua funcionan igual?
No. Existen equipos basados en carbón activado, ultrafiltración, membranas y combinaciones de varias etapas. Cada tecnología actúa de forma diferente, por lo que es importante conocer las características del agua y el objetivo del tratamiento antes de elegir un sistema.
¿Un purificador de agua elimina la cal?
No todos. La cal está relacionada con la dureza del agua y su tratamiento depende de la tecnología utilizada. Un filtro convencional de sedimentos o carbón activado no equivale a un sistema específicamente diseñado para tratar la dureza del agua.
¿Un purificador de agua necesita electricidad?
Depende del equipo. Algunos sistemas de filtración pueden funcionar utilizando únicamente la presión de la red, mientras que otros incorporan bombas, sistemas electrónicos, refrigeración u otras funciones que requieren alimentación eléctrica.
¿Se puede conectar un purificador directamente a la red de agua?
Sí. Existen sistemas de filtración, fuentes y dispensadores diseñados para conectarse directamente al suministro. De esta forma, el agua se trata en el propio punto de consumo y puede dispensarse sin depender de botellas o garrafas.
¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar los filtros?
No existe un intervalo único para todos los purificadores. La duración de los filtros depende de su tecnología, de la calidad del agua de entrada, del volumen tratado y de las especificaciones del fabricante. Por ello, deben respetarse los periodos de mantenimiento establecidos para cada equipo.
¿Necesitas ayuda para elegir el sistema de filtración adecuado?
En Aeterna Water contamos con soluciones de tratamiento y dispensación de agua para viviendas, oficinas y empresas. Si quieres valorar qué sistema se adapta mejor a tus necesidades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
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